NOTA DEL EDITOR
Es
junio y CUATRO BARRIOS festeja sus
32 años junto a vos. ¡¡¡Increíble!!!
Con el corazón calentito de tanto agradecimiento y recuerdos a lo largo del
camino recorrido.
Este proyecto fue motivo de encuentro con muchas personas.
Definimos necesidades, buscamos soluciones, nos acompañamos en las
diferentes situaciones, recibiendo y entregando, escuchando y haciendo.
Nos adaptamos a los cambios permanentes en un aprendizaje que nunca
termina.
Movimiento que nos impulsa a la elección, a darnos y permanecer o a
dejarnos de lado, corrernos…
Sembrar y ver crecer el fruto. En otras oportunidades, con resultados
impensados que el tiempo muestra como el mejor.
Al escribir estas líneas siento, en estos 32 años, reflejada la vida misma.
Agradecimiento a tanto y “a
tantos” que están, que estuvieron, que con su incondicional apoyo fueron
pilares fundamentales. También a
“Tatita” que siempre invita y da la dirección.
Gracias, nuevamente
¡¡¡Gracias!!!
Por todo, por cada uno. Y a seguir construyendo camino…
Hasta la
próxima, Claudia
FARMACIAS DE TURNO JUNIO
2026:
DIETSCH, R8 y 197: 7, 17 y 27 //
BUFFARINI, Av. Pte. Perón 3030 (ex Maipú): 2, 12 y 22.- //
BOTICA POLVORINES SCS (ex Jativa), Rivadavia 2017: 3, 13
y 23.- //
SAOS, L. Suarez 2939: 4, 14, 24.- //
OCAMPO, Perón 3387 y 25 de Mayo: 9, 19 y 29.- //
RIVADAVIA 2690 (ex PECCI): 8, 18 y 28.-//
EMERIC Baroni 1859: 10 y 20 y 30.-
//
BORRINO, Ing. Huergo 3595: 5, 15 y
25.-//
EBERBACH Av. Pte. Perón 897: 6, 16 y
26.- //
DEL SOL Derqui y Peña (Sourdeaux):
5, 15 y 25.- //
DEL AGUILA S. Martin 2558: 1, 11 y
21.-
Yoga y el invierno:
El invierno no es simplemente una estación fría. Aunque
la naturaleza se repliega y se aquieta aún conserva su calor en el núcleo de la
tierra. La naturaleza descansa para luego florecer en primavera. El invierno es
un tiempo propicio para el trabajo interior, para refugiarnos y no obligarnos a
hacer por hacer. El Yoga, en su esencia, no busca llenarnos de estímulos, sino
al contrario, vaciarnos de ruido. Tal vez no sea momento de avanzar, tal vez sea
momento de habitar. Nosotros necesitamos momentos de
introspección para poder renovarnos y florecer al igual que lo hace la tierra y
la región que habitamos de ella. Podría mirarse al clima frío como el arte de volver hacia adentro en vez
de un impedimento para ser y existir como les sucede a algunos. El descanso no
es pérdida de tiempo sino parte esencial del ciclo. La naturaleza en el inverno
es llamada a ir hacia adentro, así también nosotros somos llamados a hacer lo
mismo. Los cambios de clima son una forma mecánica en dónde la
naturaleza misma nos invita en cada estación, desde su presencia, a encontrar la
nuestra. En este
sentido, el invierno es un aliado natural para el silencio y quietud. El
énfasis ya no está en la exigencia, sino en la presencia. Menos velocidad, más
profundidad. La práctica de yoga en invierno es, en definitiva, un acto de
escucha. Escucha del cuerpo que pide abrigo y suavidad. Tal vez, por momentos,
nos pide sólo estar quietos con un tecito con canela y jengibre en el sillón,
una manta y leer ese libro que hace mucho decimos que queremos leer, o quizás
ver esa película que no nos dimos el tiempo para disfrutar. Escucha también de
la mente, que quizás necesita silencio para acomodar o digerir situaciones de
la vida. Escucha del alma, que en la quietud y el silencio encontrarnos que su
lenguaje es claro fuerte. Darnos cuenta, en definitiva que somos la vida que
habita el cuerpo. No un rol. Las posturas sostenidas de
pie, movimientos rápidos y conscientes, respiraciones profundas y respiraciones
de fuego nos ayudan a reactivar el calor interno. El pranayama de fuego cobra un rol
central para todo esto para calentar el cuerpo y expandir la energía vital.
Atravesar y limpiar cada canal, cada “tubería” y para que la energía circule
hacia cada rincón. Tenemos nuestra propia calefacción centrar. Pero como tal,
hay que encenderla. El canal central, llamado Shushumna, es la principal
“tubería”. A través de él viaja esta energía por toda la columna para luego
irradiar a las periferias. Algunas personas necesitan activar
esa caldera más que otras como son las personas más sensibles al frio.
Ejercicio 1: En posición de
parado. Hacer marcha en el lugar balanceando los brazos flexionados y
frotándolos contra el cuerpo. Ir aumentando el ritmo de la marcha de a poco.
Hacer esto durante un minuto y medio a tres. Luego al detener observar el
calor, los latidos y la respiración. No moverse demasiado aquí. Luego de un
minuto de descanso elevar brazo izquierdo y rodilla derecha, Hacer una marcha
más controlada y menos rítmica. Pero con respiraciones poderosas por la nariz.
Hincapié al exhalar. Meter ombligo hacia la columna. Duración de un minuto y
medio a tres.
Ejercicio 2: De posición
sentada. Puede ser en suelo o silla con columna bien derecha. Inhalar en
ombligo. Luego sólo centrarse en exhalar pequeños tramos sin vaciar los
pulmones. La inhalación deberá suceder de modo pasivo. De uno a tres minutos.
Carlos Severino Diaz
Maestro de yoga certificado
en Yoga Alliance International y World Yoga Federation.
Pastel de Papa (un clásico
argentino)
El preferido de los días fríos.
Ingredientes: 1 kg de carne picada, 1 cebolla, 1 morrón, 1 kg de
papas, manteca, leche y queso cremoso.
Preparación: Herví las papas y pisalas con manteca y leche para
hacer el puré. En una sartén, rehogá la cebolla y el morrón picados, agregá la
carne picada, sal y condimentos a gusto. Armá una base de carne en una fuente,
cubrí con el puré, agregale queso cremoso arriba y llevalo al horno por 20
minutos hasta que se gratine.
Sopa Crema de
Calabaza y Jengibre
Una opción liviana, rápida y que te ayuda a entrar en calor al
instante.
Ingredientes: 1 calabaza mediana, 1 cebolla, un trocito de
jengibre fresco rallado (o en polvo), caldo de verduras y queso crema
(opcional).
Preparación: Cortá la calabaza y la cebolla, hervilas con el
caldo de verduras hasta que estén tiernas. Procesá todo junto con un poco del
agua de cocción, agregale el jengibre rallado y una cucharada de queso crema
para darle cremosidad.
Características de
las cortinas a la hora de elegir
Existen diferentes tipos de cortinas;
rollers Blackout, sunscreen, bandas verticales, paneles orientales,
cortinas americanas de aluminio, cortinas livianas con riel + rollers
Blackout, modelo. Eclipse...
Renová tus espacios de acuerdo a tu
comodidad.
Blackout 5 capas Premium con
fibra de vidrio:
Oscurecen el ambiente totalmente
evitando los rayos molestos del sol. Son ignifugas, funcionan como
aislante térmico potenciando el uso de los aires acondicionados y calefacción
en invierno.
Podes elegir tu color favorito.
También hay Blackout de 3 capas, son
de menor calidad pero más económica, la diferencia con las otras es que con el
tiempo se pueden barquillar, según el trato que le den.
Sun Screen vienen del 1% y 5 %, según
la trama perforada. Brinda privacidad sin oscurecer, reduciendo los rayos UV,
protegiendo muebles y electrodomésticos, son de primerísima calidad y
durabilidad ideal para cocinas, dormitorios, living y comedor según lo
requiera. Hay en diferentes colores. -
Bandas verticales: se pueden usar
cerradas o abiertas, éstas giran sobre su eje para regular la entrada de
luz hacia la derecha o izquierda. Están en tela opaca, semiopaca ó
traslúcida como la sun Screen. -
Modelo Eclipse: es una combinación de
dos diseños en una sola cortina.
Cuando está abierta se puede tener
una visión más clara del exterior a través de sus bandas horizontales,
mientras que en su posición cerrada otorga al ambiente más privacidad sin perder
iluminación natural, vienen en varios colores, blanca, negras, marrones,
naturales etc.
Cortinas livianas con riel combinando
diferentes telas y colores.
Cortinas con argollas de hierro
Cortinas americanas de aluminio, que
se usan mucho en las cocinas.
LAS CUATRO ESTACIONES
DE LA VIDA
FINANCIERA
Por Mariano Durlach
La naturaleza cumple ciclos perfectos,
y nuestra vida económica también. El problema es que a veces nos comportamos
como si el año tuviera un verano eterno y el invierno fuera solo un mito de los
libros de historia.
Miremos el almanaque de la vida:
1. Primavera
(Formación): Es el inicio del camino. Todo es crecimiento,
potencial, hormonas y primeros sueldos. Acá el principal activo es el tiempo.
¡Sembrá buenos hábitos antes de que florezcan las primeras deudas!
2. Verano (Etapa
Activa): Es la época del sol pleno y de máxima producción. Los ingresos suben,
pero —¡guarda!— el gasto también se recalienta (los chicos, la casa, el aire
acondicionado). El desafío veraniego es disfrutar de la playa sin patinarse las
reservas de los meses fríos.
3. Otoño (Jubilación
Activa): El ritmo empieza a bajar y el retiro laboral asoma en el horizonte. Es
el momento de la transición: toca ordenar el jardín, abrigarse un poco y
asegurarse de que los frutos cosechados estén bien guardados en la alacena.
4. Invierno (Retiro
Pasivo): Llegó el momento de vivir de las reservas. No se trata de congelarse,
sino de pasar la temporada con un buen café, tranquilidad y el abrigo
financiero que supiste tejer en las estaciones anteriores.
Cada etapa tiene su
encanto. La clave de la planificación no es amargarse por el pronóstico, sino
disfrutar del paisaje sabiendo que, cuando el clima cambie, vas a tener un buen
paraguas a mano.
21 de junio
festejamos EL DíA DEL PADRE. A quienes cuidan, guían, y con sus pequeños
gestos, más allá de las palabras, muestran el Amor a sus hijos ¡¡¡Gracias!!!,
nuestro reconocimiento.
“EL IDIOMA
QUE NO NOS
ENSEÑARON”
Hay amores que llegan
envueltos en caricias, en palabras suaves, en besos que curan.
Y hay otros que
llegan sin envoltura, con las manos gastadas, con la espalda cansada y con
silencios que pesan más que cualquier discurso.
Los padres de antes
no sabían decir “te amo”. No porque no lo sintieran, sino porque a ellos
tampoco se los dijeron.
Aprendieron que el
amor no se pronuncia, se demuestra. Que querer no es un abrazo largo, sino un
plato caliente esperando en la mesa, aunque ellos comieran después,aunque no
alcanzara para todos.
Ellos amaban sin
tiempo, sin descanso, sin aplausos.
Amaban desde la
madrugada, cuando el cuerpo pedía parar pero la responsabilidad no sabía de cansancio.
Amaban en cada
cuaderno comprado con sacrificio, en cada zapato nuevo mientras ellos usaban
los viejos, en cada ausencia necesaria para construir un mañana que quizás no
llegarían a disfrutar.
Y uno crece creyendo
que algo faltó. Que no hubo suficiente ternura, que no se escuchó el “te
quiero” que tanto necesitábamos.
Pero la vida, sabia y
lenta, un día nos devuelve su imagen envejecida, sus pasos más cortos, sus
manos temblorosas… y entonces lo entiendes todo.
Entiendes que cuando
preguntaban “¿ya comiste?”
Nos decian “me
importas más que yo”.
Que cuando te negaban
algo para ti, te estaban diciendo “te amo”.
Que cuando guardaron
su miedo, su tristeza, su agotamiento, era para que tú crecieras, sin cargas
que no te correspondían.
Y cuando te haces
adulto, cuando el amor te empieza a doler en los huesos, cuando entiendes lo
que cuesta sostener a alguien, descubres que no hay declaración más grande que
partirse en dos para que otro esté completo.
Quizás nunca
escuchaste esas palabras. Pero están ahí. En cada sacrificio. En cada renuncia.
En cada noche sin descanso.
Porque el amor
verdadero no siempre habla, pero siempre actúa. No siempre abraza, pero siempre
sostiene.
Hoy, donde quiera que
estén,
vale decirle:*“Ya
entiendo, papá.* *Tu amor nunca faltó.* *Solo hablaba un idioma, que tardé en
aprender.”*
Y ese entender duele…
pero también sana.
Porque al final,
comprender el amor de nuestros padres es comprendernos a nosotros mismos.
Para quién lo haya escrito, mi mayor reconocimiento.
Para Rosita que lo compartió, mis Gracias!!
y para él que sin decírmelo con palabras me dio
su amor…
Qué significa
feliz vuelta al sol?
Dicen los que observan las estrellas, que cuando cumples años el
sol vuelve al lugar exacto del universo en el que se encontraba el día que
comenzaste a transitar por la tierra, cuando abriste los ojos por primera vez.
Así, la luz vuelve a iluminar a la luna y a los planetas desde el
mismo punto del espacio de aquél vibrante momento en el que inició tu
existencia, el cosmos se vuelve a alinear mirando hacia ti.
Ese momento estelar sólo se repite una vez en el año y por eso
decimos que celebramos haber completado una nueva vuelta al sol.
Celebramos que se cierra y se abre un nuevo ciclo, celebramos una
nueva cosecha, pero, sobre todo, celebramos que el cielo nos vuelve a dar la
oportunidad de hacer consciente nuestro paso por esta tierra.
Observar la manta que fue bordada con estrellas, nos hace entender
y reflexionar lo que ya se ha recorrido y lo que está por venir.
Por eso dicen en los pueblos originarios, que cuando cumples una
vuelta al sol vale la pena tomarse un instante para ser consciente de toda la
energía que llevas en tu nombre y en tu esencia.
Vale la pena abrir un espacio para agradecer la fuerza y la luz
que te hacen único, vale la pena darse un respiro para elevar el espíritu. Un
tiempo para sentirte dichoso y pleno de tu camino. Un alto para recoger los
pasos ya andados y mirar el nuevo sendero que se descubre ante ti; la nueva
vuelta al sol
Inicia un nuevo ciclo lleno de Vida Amor y toda la Prosperidad.